Hay muchas voces que piden en España un cambio en el sistema electoral: que las listas cerradas del Congreso sean sustituidas por listas abiertas, en las que los ciudadanos elijan a sus representantes de entre los candidatos.
El cambio, sin embargo, no parece tan sencillo. Si se echa un ojo al sistema electoral de nuestros países vecinos, y al de las mayores y más viejas democracias del mundo, los modelos y las opciones son muy variados (y diferentes).
Entre los países que han optado por las listas cerradas se encuentran algunas de las democracias más importantes, como Reino Unido o Francia. Sin embargo, ambas tienen sistemas que palian en cierta medida un posible déficit democrático.
Los franceses con un sistema a dos vueltas y los británicos con circunscripciones unipersonales (que les acercan mucho a sus ciudadanos). Por cierto, la democracia más grande del mundo, la India, ha heredado este sistema electoral de la época colonial, y algo parecido ocurre en Estados Unidos.
Suecia, Irlanda, Finlandia, Bélgica o Dinamarca engrosan la enumeración de los países con listas abiertas, aunque la manera en que se articulan son, de nuevo, muy diferentes. Un caso curioso es el de los suizos, ya que las listas son tan abiertas que los electores pueden incluso votar dos veces a un único candidato de la lista.
El debate sobre listas abiertas vs. listas cerradas es, por tanto, muy complejo. Como casi todo en política, las listas abiertas tienen detractores y partidarios. A favor están los que opinan que las listas abiertas acercan a los políticos a los ciudadanos, quienes salen fortalecidos frente a los partidos. Además, obliga a los representantes políticos a trabajarse el voto.
En contra se argumenta que en un mundo ideal las listas abiertas pueden ser muy positivas, pero que, en la práctica, los votantes eligen por inercia en función de sus preferencias partidistas porque es imposible que conozcan a todos los candidatos.
La cuestión, sea cual sea el sistema, es acercar la política y los políticos a los ciudadanos. Y, eso, es Voota. Enlaces relacionados:
- El problema de las listas abiertas (Jorge Senserrich, 26/mar/09)
- Listas Abiertas (Serenus Zeitbloom, 8/jun/09)
- ¿Listas abiertas o cerradas? (Xavier Peytibi, 31/mar/09)
Más info: tabla de países y sistemas electorales: 
Tags: Francia, India, listas abiertas, Reino Unido, sistemas electorales
Una opción es votar al Partido de Internet en las elecciones generales (y autonómicas, municipales y europeas, claro) y luego vootar por Internet para elegir quién votará por nosotros en el Congreso (democracia representativa)… pero reservándonos el derecho a intervenir en temas puntuales cuando no estemos de acuerdo con nuestro representante (democracia directa).
Es decir, los diputados del PDI votarán lo que se decida por Internet. Estos diputados se eligen mediante listas abiertas, en unas elecciones internas previas a las elecciones generales y a las que se puede presentar y votar cualquiera.
¿Qué pretendemos? Por ej. en las elecciones europeas de 2013 conseguir un 25% de los que no votaron la última vez y un 25% de los que votaron al PSOE o PP. Como en las europeas de este año hubo una abstención del 54%, conseguiríamos:
- Acabar con el bipartidismo
- Regenerar la democracia consiguiendo las ventajas de la democracia directa sin renunciar a las de la representativa: Seguir apoyando al partido o político “menos malo” para que decida normalmente por nosotros… siempre que no queramos intervenir, por ejemplo en cuestiones puntuales como canon, aborto, guerra, etc.
- Listas abiertas, al menos en una parte importante de las cámaras de representantes.
Suelto el rollo para ir intentando convenceros de una posible alianza entre Partido de Internet y Voota, que podría no limitarse a rankings de opiniones sino de apoyos reales que tienen políticos y partidos, ya que se podría votar al PDI en elecciones y vootar 24h a individuos y partidos (siendo voota el mecanismo de vooto oficial del PDI). Porque en definitiva, el objetivo de voota es “tú tienes la última palabra”, ¿no? :P
Creo que es necesario fomentar las listas abiertas contra un sistema partidista, caro, sin democracia interna y con poca capacidad de discusión.
Ahora se sabe lo que va a salir en cada votación del Parlamento porque se conocen perfectamente las fuerzas. No tiene sentido que paguemos un sistema parlamentario tan predecible, para eso que desaparezca el Parlamento y se sustituya por un sistema de gestión y se acabó.
Ademas los partidos están muy, muy, muy alejados de las personas. Las listas abiertas conseguirían en cierta manera que el que quiera votos se lo tenga que currar a nivel personal y tratar de satisfacer durante 4 años a quienes le han votado, sin escudarse en la disciplina de partido.